
Nota Editorial – Crónicas de una Kinesiología Moderna (reediciones)
Los textos reunidos bajo el nombre Crónicas de una Kinesiología Moderna pertenecen a otra era de mi formación y a otra etapa de mi práctica clínica, pero no a otro problema. La kinesiología sigue enfrentando hoy las mismas tensiones entre modelos, dogmas y realidad clínica que hace veinte o más años.
Reeditar estos textos no es un ejercicio de corrección retrospectiva, sino de responsabilidad profesional. La evidencia cambia, los marcos teóricos se reordenan y la clínica exige, cada vez más, pensamiento crítico por sobre recetas técnicas. Sin embargo, muchos de los modelos que sustentan nuestros abordajes terapéuticos continúan anclados a un pasado que se resiste a pasar a mejor vida.
El esfuerzo, entonces, es seguir dando la batalla del pensamiento. No para criticar por criticar, no para ser incendiario, ni siquiera para “dejar de hacer”, sino para otorgar un contexto distinto, más coherente y más honesto, tanto para nosotros como para nuestros pacientes. La ciencia avanza, y nuestro criterio clínico debiera hacerlo a un ritmo similar.
Estas versiones revisadas integran lo aprendido en el camino: aquello que la ciencia confirmó, lo que relativizó y lo que obligó a abandonar. No para clausurar debates, sino para mantenerlos abiertos. Es tiempo de volver a navegar por las aguas turbulentas de Crónicas y dar el salto de fe hacia la Entropía Clínica.
Cuando un modelo pedagógico se convirtió en dogma clínico.
Durante décadas, la regla cóncavo-convexa ha sido uno de los pilares incuestionables de la terapia manual en Kinesiología. Se enseña desde los primeros años de formación, reaparece en biomecánica, se refuerza en cursos de movilización articular y suele reaparecer —casi intacta— en diplomados y postítulos. Para muchos, aprender terapia manual fue, en gran medida, aprender a decidir la dirección correcta del deslizamiento.
Distintos enfoques clásicos de terapia manual incorporaron esta regla como parte de sus fundamentos teóricos. No es extraño entonces que generaciones completas de kinesiólogos la hayan internalizado como una verdad clínica, más que como lo que originalmente fue: un modelo explicativo simplificado.
El problema no es que la regla exista. El problema es cómo la hemos usado.
Qué es (realmente) la regla cóncavo-convexa
La regla plantea que, cuando una superficie convexa se mueve sobre una cóncava, el rodar ocurre en el mismo sentido del movimiento osteokinemático y el deslizamiento en sentido contrario; mientras que cuando una superficie cóncava se mueve sobre una convexa, rodar y deslizar ocurren en el mismo sentido.
Como herramienta didáctica, el modelo es claro, ordenado y fácil de recordar. Permite introducir nociones básicas de artrokinemática y biomecánica, y ofrece una narrativa tranquilizadora: si entiendo la forma de las superficies, sé para dónde movilizar.
Sin embargo, desde la literatura biomecánica más actual se reconoce que esta regla no pretende describir fielmente el movimiento articular real, sino servir como una aproximación conceptual inicial (Neumann, 2017).
Cuando el mapa se confunde con el territorio
El movimiento articular real no ocurre sobre superficies geométricamente ideales. Estudios anatómicos, imagenológicos y con reconstrucciones tridimensionales han mostrado que muchas articulaciones presentan superficies irregulares, cambios de curvatura y movimientos acoplados que distan mucho del clásico esquema de rodar y deslizar puro (Brandt et al., 2007).
En este contexto, la regla cóncavo-convexa funciona más como un mapa simplificado que como una representación fiel del territorio. El problema aparece cuando ese mapa comienza a dictar decisiones clínicas, olvidando que los modelos son, por definición, reducciones de sistemas complejos.
Como señala Neumann (2012, 2017), el error no está en el modelo en sí, sino en interpretarlo como un mecanismo causal del tratamiento.
Evaluación manual: alta subjetividad, baja especificidad
Si aceptamos que la artrokinemática real es compleja y variable, el siguiente eslabón crítico es la evaluación manual. La literatura ha mostrado alta variabilidad interexaminador y una carga subjetiva considerable, especialmente cuando se intenta identificar direcciones “correctas” o “restrictivas” de movimiento.
Esto abre una pregunta incómoda pero necesaria:
¿cuánto de lo que creemos evaluar corresponde realmente a una alteración mecánica específica, y cuánto a una interpretación guiada por el modelo teórico que ya tenemos incorporado?
Cuando el modelo antecede a la percepción, el riesgo de sesgo confirmatorio es evidente.
¿Importa realmente la dirección del deslizamiento?
Uno de los pilares del uso clínico de la regla ha sido la creencia de que movilizar en la dirección teóricamente correcta del deslizamiento es clave para lograr analgesia o mejorar el rango de movimiento. Sin embargo, la evidencia comenzó a tensionar esta idea hace ya varios años.
Revisiones críticas han mostrado que movilizaciones realizadas en direcciones opuestas al deslizamiento teórico pueden producir efectos comparables (Brandt et al., 2007). Más aún, en condiciones como la capsulitis adhesiva glenohumeral, se ha observado que mejoras en la rotación externa pueden lograrse movilizando en direcciones que contradicen directamente la lógica cóncavo-convexa tradicional.
Estos hallazgos no implican que “todo da lo mismo”, sino algo más profundo: la dirección del deslizamiento no parece ser el factor clínicamente determinante que durante décadas se asumió.
Terapia manual: más allá de la corrección mecánica
El avance en la comprensión de los mecanismos de la terapia manual ha sido clave para reinterpretar estos hallazgos. Modelos contemporáneos proponen que los efectos clínicos de la terapia manual no dependen principalmente de la corrección mecánica específica de una supuesta disfunción articular, sino de una combinación de mecanismos neurofisiológicos, contextuales y perceptuales (Bialosky et al., 2018).
Factores como el contacto terapéutico, el movimiento, la interacción con el profesional, las expectativas del paciente y el significado atribuido a la intervención influyen de manera relevante en la modulación del dolor (Caneiro et al., 2019; Lewis & O’Sullivan, 2018).
Desde esta perspectiva, reducir los efectos de la terapia manual a la estimulación de mecanorreceptores o a una dirección específica de deslizamiento resulta claramente insuficiente.
Entonces, ¿enseñamos o no la regla cóncavo-convexa?
La respuesta madura no es binaria.
La regla cóncavo-convexa sigue teniendo valor como herramienta pedagógica, especialmente en etapas iniciales de formación, para introducir conceptos de artrokinemática y biomecánica básica. Sin embargo, su extrapolación directa a la toma de decisiones clínicas debe abordarse con cautela.
No es una ley biomecánica universal, ni un mecanismo causal del efecto terapéutico. Es, en el mejor de los casos, un modelo conceptual útil para aprender, pero muy limitado para explicar o prescribir la intervención clínica.
Una reflexión necesaria
Quizás el problema nunca fue la regla cóncavo-convexa.
Quizás el problema fue nuestra necesidad de certezas simples en sistemas complejos.
Confundir modelos con realidad, y pedagogía con mecanismo, es una tentación frecuente en las ciencias de la salud. Revisar críticamente estos supuestos no debilita a la Kinesiología; por el contrario, la vuelve más honesta, más madura y mejor alineada con la evidencia contemporánea.
Repensar estos dogmas no es renunciar a la terapia manual. Es, probablemente, rescatarla de explicaciones que ya no la representan.
Bibliografía
- Bialosky, J. E., Bishop, M. D., Price, D. D., Robinson, M. E., & George, S. Z. (2009). The mechanisms of manual therapy in the treatment of musculoskeletal pain: A comprehensive model. Manual Therapy, 14(5), 531–538. https://doi.org/10.1016/j.math.2008.09.001
- Bialosky, J. E., Beneciuk, J. M., Bishop, M. D., Coronado, R. A., Penza, C. W., Simon, C. B., & George, S. Z. (2018). Unraveling the mechanisms of manual therapy: Modeling an approach. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 48(1), 8–18. https://doi.org/10.2519/jospt.2018.7476
- Brandt, C., Sole, G., Krause, M. W., & Nel, M. (2007). An evidence-based review on the validity of the kaltenborn rule as applied to the glenohumeral joint. Manual Therapy, 12(1), 3–11. https://doi.org/10.1016/j.math.2006.05.006
- Caneiro, J. P., Smith, A., Moseley, G. L., & O’Sullivan, P. (2019). The influence of contextual factors on pain: A narrative review. Physical Therapy, 99(5), 610–622. https://doi.org/10.1093/ptj/pzz019
- Lewis, J., & O’Sullivan, P. (2018). Is it time to reframe how we care for people with non-traumatic musculoskeletal pain? British Journal of Sports Medicine, 52(24), 1543–1544. https://doi.org/10.1136/bjsports-2018-099198
- Neumann, D. A. (2012). The convex–concave rules of arthrokinematics: Flawed or perhaps just misinterpreted? Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 42(2), 53–55. https://doi.org/10.2519/jospt.2012.0107
- Neumann, D. A. (2017). Kinesiology of the musculoskeletal system: Foundations for rehabilitation (3rd ed.). Elsevier.
Nota de Cierre
Este texto no pretende clausurar debates, sino mantenerlos abiertos. Revisar críticamente nuestros modelos no debilita la práctica clínica; la vuelve más honesta, más flexible y, en última instancia, más útil para quienes confían en nuestro trabajo.


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